El líder de las milicias cristianas 'anti balaka'
de República Centroafricana (RCA), Patrice Ngaissona, ha solicitado este
martes el Gobierno la apertura de un diálogo para poner fin a los
enfrentamientos y ha recalcado que, sin las negociaciones, "la paz no
será posible".
MADRID, 2 (EUROPA PRESS)
"Los 'anti balaka' controlan casi todo el país. Este movimiento pide
al Gobierno un acto de valentía y tiende la mano al diálogo. Esperamos
que el Gobierno haga un gesto para empezar a dialogar y poner fin
definitivamente a las hostilidades", ha dicho.
En una entrevista concedida a la emisora Radio France Internationale
(RFI), Ngaissona ha recalcado que "la paz no tiene precio" y ha
reiterado que su movimiento "seguirá tendiendo la mano al Gobierno para
dialogar".
Asimismo, ha asegurado controlar la totalidad del movimiento y ha
subrayado que, en caso de dar la orden para que se ponga fin a las
hostilidades, ésta será obedecida por todos sus milicianos.
Ngaissona ha indicado que el proceso de reconciliación "está en manos
de los 'anti balaka' y del Gobierno", el tiempo que ha recalcado que
"si se quiere la paz, todas las fuerzas deben participar (en el
proceso), incluyendo a los antiguos rebeldes de Séléka, el Gobierno, los
'anti balaka' y las fuerzas internacionales".
En este sentido, ha exigido "la salida del país de todos los
mercenarios", entre los que ha destacado a miembros de la secta
islamista nigeriana Boko Haram, y el reconocimiento de sus milicias como
"un movimiento de emancipación popular".
Por último, ha negado tener lazos con el expresidente François
Bozizé, derrocado por la guerrilla musulmana Séléka, y ha manifestado
que "un poder es un poder, y ese --en referencia al mandato de Bozizé--
ya terminó".
El lunes, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon,
expresó su inquietud por el empeoramiento de la situación de seguridad y
la escalada de violencia en el país, al tiempo que rechazó firmemente
los actos de violencia contra los civiles y las tropas internacionales
desplegadas en el país.
BALANCE DE LA VIOLENCIA
La ONU ha cifrado en miles el número de muertos y en 2,2 millones
--alrededor de la mitad de la población-- el número de personas que
necesitan ayuda humanitaria desde el inicio en diciembre de 2012 del
conflicto tras el levantamiento armado de la guerrilla Séléka, formada
principalmente por musulmanes.
Además, más de 650.000 personas son desplazados internos, mientras
que más de 290.000 han huido a los países vecinos buscando refugiarse
lejos del conflicto, que ha tomado un cariz crecientemente sectario con
la toma de las armas por parte de las milicias cristianas.
Como consecuencia de ello, alrededor de 15.000 musulmanes se
encuentran atrapados en la capital, Bangui, y otros puntos del norte, el
noroeste y el sur del país, protegidos por las fuerzas internacionales,
pero en una situación aún así peligrosa.
"Los 'anti balaka', que surgieron como una reacción a las actitudes
depredadoras de Séléka, se están metamorfoseando en bandas criminales
que, además de seguir persiguiendo a los musulmanes, están comenzando a
atacar a otros cristianos y no musulmanes", advirtió la semana pasada la
Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi
Pillay.
En sus declaraciones, Pillay elertó de la existencia de casos de
decapitaciones de niños, violaciones y actos de canibalismo en el marco
del conflicto desatado en RCA, antes de subrayar que "el odio
intercomunitario sigue a un nivel aterrador" en el país.
"RCA se ha convertido en un país en el que la gente no es sólo
asesinada, es torturada, mutilada, quemada y desmembrada, en ocasiones
por turbas espontáneas, así como por grupos organizados de combatientes
armados", manifestó.http://ecodiario.eleconomista.es






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