Millones de estadounidenses quedan atrapados en la
drogadicción y el delito. Las prisiones tienen un pobre récord de ayuda
para que éstas personas logren liberarse. Pero un ministerio está
teniendo un éxito notable.
Amanece en el pequeño pueblo de Burlington... Y en
el sótano de este edificio bancario de 100 años... El “Proyecto de Café
Subterráneo”, comienza otro día de trabajo.
Éstos hombres vienen de otras clases de clandestinidades -- pandillas, cárcel, drogadicción.
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“Fui adicto a la heroína, metanfetaminas y cocaína.
Usaba todo eso a diario, y por 17 años estuve de acuerdo con el mal”,
dijo Zach Joy, ex adicto.
En el “Café Subterráneo”, es más que tostar granos
de café. Hay un profundo mensaje para los hombres, sobre como los granos
pasan de un grano sencillo a uno más elaborado.
“Fríos, duros y feos granos ingresan a la tostadora
y el calor los cambia, cambia su carácter, cambia su apariencia, cambia
su aroma y su sabor”, expresó Joy.
Es exactamente lo que está pasando con Zach. Con el
tiempo, el fuego del Espíritu Santo quebró su cascarón... Transformando a
éste hombre violento en un humilde siervo de Dios.
¿Cuál es el propósito en su vida ahora?
“Compartir buenas nuevas con gente que está
sufriendo y sufrir con otros. Como Jesús entraría en el sufrimiento de
la gente y aún siendo culpables, y llenos de pecado, eso no lo separó de
ellos”, aseveró Joy.
Más que café
El “Proyecto de Café Subterráneo” es parte de
“Tierra Nueva”, un ministerio dirigido a gente marginada. Y todo comenzó
con los granos…
Honduras, 1981. Los recién casados, Bob y Gracie Ekblad, fueron profundamente conmovidos por la pobreza ahí.
“La mayoría de la gente ahí atribuían su pobreza a
la voluntad de Dios. Cuando empezamos a discipularlos en prácticas
agrícolas, comenzaron a tener buenos resultados. Entonces, de repente,
Dios fue una especie de gancho, en cierto sentido. Y eso abrió el camino
para nosotros, para hablar sobre, Dios de manera diferente”, relató Bob
Ekblad, de "Tierra Nueva".
Eso último se hizo evidente, esos campesinos hondureños buscaban un sermón.
"En español, "sermón" es lo mismo que una
exhortación. La mayoría de la gente que trabaja con nosotros asume que
la iglesia es realmente, un lugar donde tú vas a recordarte de las cosas
que no hiciste", señaló Ekblad.
Bob explica en su libro, "Leyendo la Biblia con los
condenados", como el les ayudó a descubrir por si mismos la verdad del
amor incondicional de Dios. Con el tiempo "Tierra Nueva" nació.
En 1994, Bob y Gracie regresaron a Washington. Como el nuevo capellán de la cárcel, Bob conoce a Julio.
"Traté de obtener ayuda antes, y es como, siempre
recibí rechazo debido a mi antecedente criminal y, a causa de que era un
activo pandillero... pero Bob nunca me miró como eso; Tierra Nueva
siempre me aceptó con brazos abiertos y me dijo que Jesús me amaba sin
condición", afirmó Julio.
Pero el revestimiento de Julio fue especialmente
duro de romper, en parte por su lazos con las pandillas y su fuerte
núcleo con la drogadicción.
"La mayoría de la gente en nuestro sistema
carcelario... Están relacionados a crímenes de drogas, o sus vidas giran
fuera de control a causa de las adicciones. Entonces hemos visto desde
el principio que nosotros necesitamos dirigirnos a eso", relató Ekblad.
Casa de Fe
"Tierra Nueva" tiene ahora un próspero ministerio de recuperación de la adicción, incluyendo, "Casa de Fe".
Como parte de su sanidad, las mujeres residentes hacen y venden pan gourmet.
"Hacer el pan toma mucho trabajo, y sale y es tan
hermoso, y su sabor es bueno. Y eso me hace estar realmente orgullosa",
dijo Amanda Haverfield.
Eso es algo que Amanda no tenía antes de "Casa de
Fe". Adicta a la metanfetamina por 10 años, ella perdió la custodia de
sus hijos.
"Me siento horrible sobre la persona que me había
convertido. No quería que nadie me viera. Solo buscaba ocultarme, y
meterme en el fondo de una cueva", confirmó Haverfield.
Como capellanes de la cárcel de mujeres, Amy Muia de "Casa de Fe", dice que muchas mujeres caen tras ser liberadas.
"La ley nunca sana el corazón del hombre... Entonces
una gran parte de nuestro programa es de sanidad emocional. Tu sabes,
solo ayudando a las mujeres a ir a los lugares profundos de sus
emociones, y permitiéndole a Dios entrar en sus traumas, y dolores que
iniciaron el proceso adictivo", comentó Muia.
"Es realmente difícil echar un vistazo a quien eras,
y las cosas que hiciste, y la gente que has lastimado. Pero es muy
gratificante, porque puedes obtener sanidad de eso. Y no tienes que ser
esa persona nunca más", señaló Haverfield.
Julio desesperadamente necesitaba esa sanidad.
Habían pasado 18 años desde el primer encuentro con Bob Ekblad en
prisión. Una recompensa había sido ofrecida por su cabeza y Julio estaba
huyendo.
"Yo estaba orando y estaba clamando a Dios, 'si
pudieras sacarme de esta, ya sabes, me rindo a ti', y la primer cosa que
vino a mi mente fue el pastor Robert y Tierra Nueva" explicó Julio.
El inmediatamente tomó un bus, y emprendió el regreso a Skagit Valley.
"Lo bautizamos cinco días después de su llegada.
Solo observamos su crecimiento en un asombroso hombre de Dios. Y así que
supongo que realmente creo en la importancia de la perseverancia",
indicó Ekbland.
"No sentí que fuera digno del amor de Dios, por
todas las cosas malas que he hecho en mi pasado..., ¿Cómo querría Dios
poder usarme? Y yo seguí recordando lo que el Pastor Robert dijo:
'¿Recuerdas a Pablo? Cómo él era un asesino de cristianos y Jesús lo
usó, para ayudar a la gente y para llegar a las personas', y el dijo,
'Sí el pudo usarlo, podrá usarte'", afirmó Julio.
"Tierra Nueva" deja de lado las capas de la
religión, mostrando que el ministerio de Jesús fue en realidad, en
humildad y amor incondicional, dan testimonio como "Saulos" actuales son
transformados a la imagen de Cristo.
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